A ver cómo sale por allá...
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lunes, agosto 27, 2007
Cambio de Casa
Murmura Magnolia 0 Fragmentos de Cordura A las 23:57
miércoles, agosto 22, 2007
...Tiempo Fuera...
Esto queda suspendido por un rato. Hasta que se me ocurra volver.
Murmura Magnolia 1 Fragmentos de Cordura A las 16:44
sábado, agosto 18, 2007
No Pertenecer
Murmura Magnolia 1 Fragmentos de Cordura A las 12:14
Hilos... desencuentros, desvaríos
lunes, agosto 13, 2007
Pertenecer
En otros instantes, Salgo del capullo cálido que es la indiferencia. Salgo ingenua al mundo y busco el mismo color, la misma expresión. Y entonces creo encontrar. Creo vivir. Creo pertenecer. Y a cada lugar que voy, la apatía es vencida por Empatía. A cada mirada que se cruza, le entrego parte de mi mirada. Hasta quedar agotada y carente de brillo. Carente de calor y de coraza. Tirada en medio de miradas brillantes que no me recogerán.
Es entonces que espero, hasta que alguna mirada me escoge y me baña en su esencia. Y me entrega su brillo. Es entonces que el capullo ya no es pequeño. La mirada ya no está vacía. La esencia ya no es la misma. Y recién entonces, pertenezco. A ningún lugar. A ninguna mirada. Sólo a la existencia. Sólo a la nueva esencia y al brillo amable que me ha recogido del piso. Más que todo, pertenezco a la sensación de pertenecer.
Murmura Magnolia 0 Fragmentos de Cordura A las 20:31
domingo, julio 15, 2007
De La Calidad De Individuo
Murmura Magnolia 1 Fragmentos de Cordura A las 19:33
Hilos... desvaríos
domingo, junio 24, 2007
Caer
Llego a la conclusión de que quizás lo que representa la mayor amenaza no es el cielo, con sus utopías inalcanzables, o el suelo, con las realidades ineludibles, sino el espacio que hay entre ambos. Aquel en que finalmente terminamos por movernos. Es el instante antes de la caída. El momento en que nos percatamos que aquella entelequia cristalina será destruida en pedacitos. En que ya no queda más que resignarse a tocar dolorosamente el piso. Anticipar el dolor daña más que el golpe mismo, creo.
Murmura Magnolia 4 Fragmentos de Cordura A las 21:07
lunes, junio 18, 2007
Persiguiendo Fantasmas
...And all the fears you hold so dear
Will turn to whisper in your ear...
Murmura Magnolia 1 Fragmentos de Cordura A las 13:08
Hilos... desencuentros
miércoles, mayo 23, 2007
Antojos y Cuestiones Simples
Murmura Magnolia 0 Fragmentos de Cordura A las 12:10
jueves, abril 26, 2007
De Nerviosismo e Incertidumbre
Es que a veces creo querer devolverme. No tanto ver lo que fue, ni caminar de nuevo por caminos que ya cumplieron su función. Me trajeron hasta aquí. Quiero llegar hacia donde sea que estuve antes, y desde ahí, caminar por lugares distintos esta vez. Siempre con ganas de encontrar algo distinto, de hacer cosas diferentes, de descubrir miradas y palabras nuevas. Creo que podría vivir sin las que ya han sido a cambio de novedades, con el sólo propósito de satisfacer mi curiosidad. De dejarla saborear recuerdos nuevos.
Pero ya el aire y la nueva niebla no me dejan hacerlo. Y así, tal como lo vengo haciendo, debo mirar al frente. No arriba, abajo, ni hacia los lados del camino, a no ser que éste me presente las circunstancias necesarias para ello. Sólo hacia adelante.
De obstinada, insisto en mirar hacia arriba, para encontrarme diminuta entre la inmensidad del cielo. Para perderme en colores que sólo en mi cabeza existen, para empaparme de sonidos y formas que sólo en mi sensación y sentimiento viven. Porque de poder hacerlo, dejaría de caminar hacia adelante, sólo por quedarme flotando entre fénix y colores. Entre nubes y penumbra. Entre estrellas y fría noche.
Sigo parada. He estado detenida ante esta niebla por largo tiempo, y ya las piernas comienzan a pesar. Y los ojos se me cierran. Y el aliento se me acaba. Aquí no tengo un lugar preciso dónde sentarme. No tengo una figura determinada en la cual apoyarme. Tengo que avanzar. Quiero avanzar. Pero la niebla. Espesa, sigue ahí. Fría y húmeda, sigue ahí. Y más allá de ella, no sé que encontraré.
He caminado trechos con los ojos cerrados y los brazos extendidos. La caída duele menos así, sin anticiparla. La anticipo sin hacerlo. Mis brazos, mis dedos, me permiten sentir lo que tengo delante. Pero lo desconozco. No sé hasta sentirlo, si duele o es suave. No sé hasta que se termina, si es mío, si muerde, si corre lejos de donde estoy. Y no lo extraño cuando ha huido, pues nunca lo conocí.
Ahora, me rehuso a cerrar los ojos. A extender los brazos. Es parte de mi obstinación. Ya he sentido la caída suave. La fuerte habrá de venir al igual. Si finalmente llega, y me desagrada, he de volver a cerrar los ojos a los colores, figuras, miradas y sabores que desconozco y que se han ido habiéndolos sentido sin querer abrir los ojos. Podré deshacerme del entorno una vez más. Puedo caer suavemente otra vez.
Por ahora, no creo poder evitarla sin perderme entre la niebla. Se reduce a eso. Necesito mantener los ojos abiertos para no perderme. No quiero perderme entre la niebla como ha sucedido antes.
No quiero mantenerme en el camino recto entre la niebla, como ha sucedido tiempo atrás.
Estoy parada todavía. Descansando cansada. De pie, desvanecida. Adormecida. Llega el tiempo de volver a caminar.
Culpo a la humedad y al frío de la niebla por el escalofrío que siento ahora al avanzar. Todo porque no quiero decirle a mi cabeza y a mi sensación, que en realidad, eso que siento, es nerviosismo. Es aceptar la incertidumbre.
Murmura Magnolia 1 Fragmentos de Cordura A las 00:59
Hilos... anhelos, desencuentros
martes, abril 17, 2007
Despertar en Desconcierto
Murmura Magnolia 1 Fragmentos de Cordura A las 11:27
sábado, marzo 24, 2007
De lo Elusivo de las Palabras
Murmura Magnolia 2 Fragmentos de Cordura A las 02:29
Hilos... desvaríos
jueves, marzo 08, 2007
Crónicas Mareadas
Murmura Magnolia 0 Fragmentos de Cordura A las 20:30
domingo, marzo 04, 2007
Sorpresas
Y me encontraré también con las sorpresas que me traen las palabras enunciadas de formas que ya no recuerdo. El escalofrío de las frases elaboradas con detención. La mirada esquiva de la comprensión silenciosa. Y con ellas vendrá la nueva apreciación de un mundo conocido.
Quizás ya no vea los rincones ni los colores con que aquellas palabras fueron bordades, ni oiga las melodías que movieron ritmos y latidos al escribirlas, pero siguen ahí. Y en el recuerdo y la sorpresa viven para hacerme entender de donde vengo y hacia donde voy. O para dejarme ver cuan lejos me encuentro de lo que fui o no quise ser. O de lo que soy.
Habrá un día en que encuentre nuevamente el brillo de ojos esquivos en la penumbra de la tarde, y más que seguro, líneas serán escritas en su honor. Que murmullos densos vuelvan, que el escalofrío y la sorpresa de lo desconocido siendo desenredado llegue. Las sensaciones, los abrazos, el contacto que hoy desaparece.
Entre tanta línea escrita, me pierdo, y no logro ver el brillo que tengo o puedo tener delante. O quizás no está y las palabras mal escritas me confunden. Su aroma denso y concentrado me marea. Sus recuerdos sorpresivos opacan las sorpresas que podría llevarme mirando a los ojos. O esquivando miradas. Cerrando los ojos, dejándome llevar. Quizás mañana.
Murmura Magnolia 0 Fragmentos de Cordura A las 02:00
Hilos... desencuentros, desvaríos
jueves, febrero 22, 2007
Sueños en Claro de Luna
Despacio. Avanzando entre senderos estrechos. Ambientes elaborados, llenos de detalle. Lejanos, desconocidos. Y a la vez, cotidianos. Espacios abiertos, llenos de brisa, fresca y húmeda. Aire dulce. Melodías que comenzarán a llenarme hasta elevarme por completo. Hasta deshacerme por completo. Ojos cerrados. Piso frío. Habitación vacía. A la vez rodeada de agua y ecos, de sonidos y figuras. Aromas. Sensaciones. Desorden.
Habrá de ser una pintura desordenada, caótica quizás. Colorida y en penumbra. Brillante e iluminada. Y entre ella, melodías invasivas, complicadas. Voces peculiares. A la vez majestuosas e imponentes, tanto como tímidas y suaves. Se enredarán en mis cabellos. Reptarán tranquilas por mi cuerpo con sus tonos fríos y cálidos al mismo tiempo. Sin lograr descifrarlas, sólo podré desvanecerme ante ellas. Disolverme en colores y figuras. En aire dulce y contacto de melodías invisibles. E invadida seré libre. Y no habrán paredes sino ecos interminables. Y no habrá calor ni apatía. Sólo luz y brisa fresca. Paisaje vivo y colores brillantes.
Y entonces habré de abrir los ojos, a una habitación vacía, brisa lejana y piso frío, y la tarde seguirá su paso interminable, y yo con ella esperando de nuevo el Claro de Luna.
Murmura Magnolia 3 Fragmentos de Cordura A las 21:01
miércoles, febrero 21, 2007
Vacíos
Quiero, y a la vez, no sé que persigo. Deseo, cierro los ojos y espero caer, despertar. Avanzar. Sigo aquí. Sin nada que me mueva. Sin compañía quieta y paciente a mi lado. Sin sonrisas carentes de motivo, ni miradas sin juicio tras ellas. Sin sarcasmos en palabras agrias. Palabras. Sin palabras. Miradas dulces. Recuerdos fugaces. Recuerdos. Sin construcción de memorias. De escalofríos. De brillo en los ojos. Mirada apagada.
Es de esos días vacíos, sin nada que llene, que le de algo de peso, para no irse con el viento de la tarde. Arena, día transformado en arena y polvo entre el viento. Y entre aquel me arrastro lento, porque de permanecer quieta, me ahogo. Busco movimiento. Correr. Levantarme. El vacío me empuja.
Quiero, y no sé qué. Quiero querer. Querer. Descansar de querer. Dejar de descansar. Dejarme llevar, entre la brisa, sin quedarme en el polvo. Brazos que me levanten, sin palabras, sin intenciones. Calor y mirada. Abrazo. Quiero. Y sin embargo, sólo hay palabras, vacío, espacio.
El mundo se llena, y no encuentro colores, ni imágenes, ni sonidos. Miradas vacías, palabras vacías, ojos vacíos. Secos de lágrimas y expresiones. Brillo perdido.
Y continúo queriendo, soñando. Ojos cerrados, brazos extendidos, esperando sentir. Calor, abrazo, mirada. Un abrazo basta para llenar el día. Mañana será otro día.
Murmura Magnolia 0 Fragmentos de Cordura A las 22:26
Hilos... desencuentros
martes, febrero 13, 2007
Disposición... Humor... Voluntad
Algo más allá de lo que puedo entender determina cómo me muevo entre la gente. Cómo los observo, miro sus ojos, leo sus expresiones. La atención prestada a voces vacías o a suspiros llenos de significado será la distancia entre uno y otro. A veces me gustaría ser menos fría de lo que soy. Y son sonidos y miradas las que me alejan y las que finalmente me encierran en un solo mundo cómodo.
Y hay instantes en que sería agradable poder deshacerse en la brisa. Sonidos y melodías, imágenes, sensaciones - dolores incluidos - que elevan a tal punto que se hace el mundo pequeño. En que es imposible alejarse, contener, sólo contener, ocultar, dejar pasar. Y lágrimas y sonrisas se deshacen dulces en la boca, perpetuando sabores y aromas propios de la vida plena. Más tarde despierto, ahora estoy bien. Más tarde vuelvo a las paredes vacías y a los comentarios pasajeros. A las distancias autoimpuestas. A la necesidad de protección.
Las cicatrices se borran y por un momento las miradas brillan, son honestas y limpias, por un segundo las voces suaves y claras. Por un instante la disposición cambia. Sólo por comentarios al aire. Sólo por dolores agradables. Por experiencias olvidadas. Más tarde vuelvo a las paredes y a los ecos.
Murmura Magnolia 0 Fragmentos de Cordura A las 22:54
sábado, enero 27, 2007
De las Batallas con la Consciencia
Quizás doy demasiadas vueltas a melodías e imágenes que siempre han estado ahí. No soy yo, es mi consciencia. Si por mi fuere, no lo haría, no las vería ni las oiría. Definitivamente no las disfrutaría. Pero las encuentro, y ante mí, los fragmentos tienen más poder que la voluntad que a diario me mueve en direcciones seguras. Es alejarme de ese camino seguro lo que desconcierta en mayor medida. Alejarme de los brazos que me mantienen a diario caminando con tranquilidad.
Será el breve viaje por mi consciencia lo que determine - de manera lamentable - lo que la gente verá. Es difícil no involucrar a los demás en cuestiones irresolubles en sí mismas. No se conseguirá mucho. Culpo a mi consciencia. Es fácil vivir caminando cegada por caminos estrechos en los brazos de personas que terminarán arañadas una vez vuelva de la visita a melodías y fragmentos, imágenes y voces que es mejor mantener lejos. Es cómodo y seguro. Seguro. Me aleja de situaciones que prefiero no ver. De lágrimas preferiblemente contenidas hasta que se evaporen en el sueño, o se sequen bajo mi piel. He de procurar que no vean la superficie de mi rostro. Una vez fuera, no quieren regresar ni detenerse en su salida. La rebeldía de mi consciencia las comanda y no hay nada que yo pueda hacer por disuadirlas. No escucharán la voz disminuida por dientes y brazos, gritos ahogados bajo grandes manos, suaves y tibias, ojos cerrados por fuerza de sonidos externos y amenazas. La voz que continuará caminando tranquila, segura, callada. Los rasguños propios de la rebelión de la consciencia y de las lágrimas serán borrados por el tiempo.
En las historias antiguas, escritas sobre piel cicatrizada y oculta, se esconden los conflictos más complejos, y entre los rincones de mi voluntad, se susurra el uso de armas más filosas. De marcas algo más notorias que rasguños y lágrimas. Los grupos más subversivos de mi voluntad se han retirado y con ellas la violencia de las batallas. La organización se ha hecho más burocrática y con ella algo más compleja. Habré de pasar por lugares distintos a diario, en caminos rectos y estrechos, sin paisajes que distraigan ni sonidos que amenacen. Los brazos fuertes habrán de retenerme y de aguantar los rasguños que en un par de días serán olvidados. Y serán sus ojos los que deban observar el conflicto que se ha desarrollado. Y sus oídos escuchar los gritos y disculpas propias de una discusión irresoluble.
De no ser por los escondites que bien sabe encontrar mi consciencia, nada lograría despertarme del caminar lento y acompasado al que me someten brazos y dientes, que ahogan gritos y ciegan miradas en direcciones peligrosas para mi voluntad. La organización será brevemente interrumpida por la rebelión liderada por la Consciencia sobre la Voluntad. Por su ingeniosa forma de hacerme encontrar fragmentos y melodías, y de desordenar lo que por meses la burocracia voluntaria ha demorado en reorganizar, entre asustados susurros y comentarios, acerca de una nueva batalla - violenta como las de antaño -. Y conseguirá sacudirme por un par de segundos. Alejarme de la gente y de las voces seguras. De los colores apagados y los caminos rectos. Todo para volver - e infructuosamente - arañar brazos demasiado fuertes para mi débil voluntad.
Mi Voluntad no es nada sin mi consciencia. Se quedará quieta y callada hasta que reaparezca y desordene todo otra vez. Caminando y murmurando. Hasta poder gritar por algunos momentos antes de volver a dormir. Nunca sé cuando aparecerá mi consciencia para despertarme, ni cómo escogerá su antojadizo sentido del humor el hacerlo. Finalmente, por desagradable que sea caminar entre brazos sangrantes de rasguños, y gritos amenazantes de voces extrañas - que requerirán de explicaciones - no puedo dejar de agradecerle. Es mi Consciencia.
Murmura Magnolia 0 Fragmentos de Cordura A las 23:44
Hilos... desvaríos
domingo, enero 07, 2007
Recuerdos... Demasiado Recientes
Es parte de la esencia del cambio. Nada puede ser pretendido por siempre, aunque nuestro fuero interno nos invite a quererlo así. Maximizar fragmentos de tiempo suspendido, ecos, inflexiones, palabras, que duraron sólo un instante, y son únicamente parte de nuestra memoria. Y aún cuando habremos racionalizado el hecho de que ya no se encontrarán en nuestro entorno, los queremos de vuelta. Melodías pasajeras, sonrisas apagadas, palabras susurradas. Configuran cuadros que serán parte de nuestras expresiones, de lágrimas y nerviosismos de los que sólo nosotros seremos parte. De cicatrices invisibles, y tal vez de algunas algo más apreciables. Determinarán nuestra futura reacción al cambio, y rearmarán hábitos antes de desaparecer con el sueño a diario. Serán dueños de la falta de aquel. Amos y señores de nuestros sentimientos.
Y simplemente se debe seguir avanzando, alrededor todo lo hace. En todo el espacio que no ha sido cubierto con el velo del desconcierto y la incertidumbre, no hay cabida para historias sin final, ni para el deseo de continuarlas, o simplemente destruirlas. Para el deseo de un momento más de fugaces recuerdos por cristalizar en el tiempo. De paz.
La razón dice que es necesario seguir, dejar atrás correr con rapidez en la dirección contraria de las historias a medio contar. Y sin embargo, cómo es posible alejarse sobre el carro de la razón de situaciones que no la han contado jamás como protagonista. Cómo escuchar ahora aquello que ha sido dejado de lado voluntariamente en la creación de recuerdos que son hoy y serán siempre, demasiado recientes para dejar de lado.
Es necesario adaptarse, miles de años de historia lo confirman. Y de nuevo, nuestra humana testarudez nos lo impide. Hay momentos, en que por mantener el calor un segundo más, escuchar una vez más palabras en la oscuridad, o dormir una noche más un sueño sereno, sin recuerdos y expectativas que ya no tienen sustento, valdría la pena dejarnos llevar, y sucumbir ante la voluntad de aquel más fuerte que nosotros. Aceptar el cambio, y dejar atrás los recuerdos e incertidumbre que mantienen alerta a nuestros sentimientos en medio de la noche.
Murmura Magnolia 1 Fragmentos de Cordura A las 20:12
Hilos... desencuentros
jueves, enero 04, 2007
Máscaras
Murmura Magnolia 0 Fragmentos de Cordura A las 01:19
Hilos... desvaríos
