sábado, agosto 18, 2007

No Pertenecer

Y ya a ratos siento que no pertenezco. Y de nuevo me cierro, obstinadamente a mis propias visiones, a las imágenes que yo deseo ver. A las melodías que yo deseo escuchar. A las miradas que puedo dejar entrar. A las que quieren entrar. Siempre espero quien desee entrar, observar, pertenecer. En silencio. En espacio único y propio, que nadie más entienda. A veces veo pasar esas miradas fugaces. No sé si se querrán quedar.
Y es entonces que ya no pertenezco. Que sólo soy yo nuevamente, y el calor de pertenecer se ha desvanecido. Y camino tranquila hasta volverlo a sentir. Y avanzo hasta poder volver a dormir. En silencio. En paz.
Mientras tanto, el insomnio, la apatía, hacen de buena compañía para los efectos sin causa. Para las lágrimas a oscuras. Para las melodías que no afloran. Para las palabras que se callan. Para el desgarrador grito que nadie oye. Para la innecesaria búsqueda de empatía, cuando sé que no es necesaria para respirar. Para avanzar. Para vivir. Y sin embargo se siente tan sofocante no tenerla. Y me voy apagando. Y me voy retrayendo. Y el capullo se hace demasiado estrecho.
Finalmente sigo siendo yo, y sigo esperando. Caminando. Sintiendo. Gritando. Esperando oír algo más que el eco de mi propia voz desgastada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola , lindas lineas a mi también me ocurre a veces así.. que a VECEs tengo q sacar fuerzas donde no las hay . chau cuidate