Pienso en palabras cómplices. Esas que tienen por gran propósito el genenar en quien las recibe las expresiones más puras, esas propias del sentimiento instantáneo, de los secretos bien guardados, de los planes hecho con cuidado. Son sentimientos que emanan del silencio compartido, de miradas profundas, controladas.
Lo mismo llevan las melodías que, en el silencio de la noche, fría y seca, logran mover a las personas que las oyen.
