lunes, abril 10, 2006

Piezas y más Piezas

Me llama la atención de sobremanera la forma en que trabaja la inspiración, entendida como aquella fuerza que nos permite crear ideas a partir de otras anteriores que despierten algo en nuestras cabezas. No lo hace de manera que veamos algo que nos "inspire" y de inmediato logremos finalizar esa obra maestra que ha dormido plácidamente en nuestras cabezas por años... Requiere algo más de trabajo.
Por lo general, llega por partes, requiriendo un conjunto de situaciones e imágenes para poder lograr un producto final de nuestra autoría. La verdad no son más que piezas sueltas esperando a que algo dentro nuestro empiece a mirarlas detenidamente y a buscar cómo armarlas. Lo interesante acerca de ello además, es el hecho de que después de varios días o semanas contemplando nuestra labor terminada, las ideas que puedan surgir lo hagan otra vez desde aquellas piezas, y no de nuevas ideas sueltas. Tendemos a acumular aquellas piezas para el momento en que podamos usarlas finalmente, lo único que esperamos es la primera que nos permita continuar armando más adelante.
Y es que en realidad son pocas las ideas originales que manejamos, las demás solemos "pedirlas prestadas" a otros autores anteriores, y juntarlas todas como mejor podamos, para lograr otras nuevas y esperamos, mejores. Las demás ideas se quedan dando vueltas dentro nuestro hasta que las hagamos salir, sólo para seguir ahí, como un nuevo conjunto, y puedan saalir otra vez. La inspiración funciona de maneras extrañas, y muchas veces tiene que golpear bastante fuerte nuestra puerta como para que le prestemos atención en caso de que realmente lo hagamos. Es interesante pensar que nos inspiramos a partir de ideas repetidas y recicladas, sólo para volver a ordenarlas más adelante.

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