domingo, junio 24, 2007

Caer

A veces me pregunto, qué será más amenazante. El mirar el cielo, infinito de posibilidades, lleno de ideales y sueños carentes de sustento. O el suelo. Vacío, plano, seco. Propio de caídas. De sentir el mundo completo sobre la espalda dolorida y el pecho apretado.
Llego a la conclusión de que quizás lo que representa la mayor amenaza no es el cielo, con sus utopías inalcanzables, o el suelo, con las realidades ineludibles, sino el espacio que hay entre ambos. Aquel en que finalmente terminamos por movernos. Es el instante antes de la caída. El momento en que nos percatamos que aquella entelequia cristalina será destruida en pedacitos. En que ya no queda más que resignarse a tocar dolorosamente el piso. Anticipar el dolor daña más que el golpe mismo, creo.
Desde el piso, el cielo se ve más lejos. Al mirar fijo el cielo, el piso desaparece peligrosamente. Y lo único que tenemos cierto, es el punto medio. El equilibrio. La certeza opaca que nos conduce por las vías grises alejadas de caídas y de sueños imposibles.
No es malo caer de vez en cuando. Ni saltar tan alto como podemos, en espera de poder tocar aquello deseado y desconocido en el vacío. Alejarnos de las vías grises en busca de algo distinto.
¿Es mejor el dolor que la apatía? Sí, siempre. Mas no es bueno anticiparlo. Que llegue si tiene que hacerlo. Cierra los ojos y vive.
¿Será posible soñar con los colores desconocidos del cielo, sin enceguecer? Sí, siempre. Sin perseguirlos, los colores llegarán cuando nuestros sueños se encuentren con ellos. Abre los ojos y vive.
Y así, van pasando los días. Pasan las caídas y los nuevos saltos. Y nos hacemos más fuertes. El dolor se va deshaciendo en extremidades adormecidas por los parajes inventados. Saltamos más alto, y las caídas antiguas nos permiten llegar a los caminos opacos sin tanta decepción. Caminamos, y continuamos.
No es del todo malo caer. Saltar. Soñar. Creer. Llorar. Dejar de pensar. Comenzar a gritar. Pensar y escribir. Llenar páginas de palabras incoherentes que nadie va a leer. De secretos que ansiamos contar al viento, para que los lleve a los oídos necesarios. Oídos que puedan devolver el susurro. No es del todo malo vivir, sin anticipar. Reír. Abrir los ojos y observar los sueños que sí se pueden alcanzar, aprender de las caídas que sí se pueden evitar.
Finalmente, dejarse llevar. Detenerse y pensar. Todo es válido. Basta con no anticipar ni predisponer caídas o utopías. O de dejarse llevar por los caminos grises. Todo está en el delgado balance que podamos alcanzar.

4 comentarios:

Mayra dijo...

Holas!!
Muy bien dicho... es cierto, se teme mucho más a lo que esta en el intermedio.. antes de caer..más miedo da cuando uno sabe que va a caer que va directo al suelo, que cuando ya se ha caido, cuando se esta en el suelo no queda mas que levantarse.. no hay de otra..
pero no por el miedo a caer dejaremos de soñar, de intentar las cosas...
y en cuanto a palabras que no tienen sentido...uff! muchas veces solo nos sirven para desahogar sentimientos atrapados que no son nuestros... sensaciones que deben escapar para que podamos comenzar de nuevo..
y es por eso la belleza y sutileza de las palabras.. mas que un simple vehiculo para hablar entre personas... es una gran forma para desahogarnos y sacar a flote nuestro yo y quien sabe.. dedicar palabras a quienes las merecen o no tanto...

Bueno natalia.. muy lindo me gusto lo que escribiste.. siempre me ha gustado como escribes..
espero que lo sigas haciendo..
cuidate harto!!
adiosito!

Dathan Abiran dijo...

Los desahogos van y vienen dependiendo de nuestro interés real en desahogarnos... muchas veces uno no busca respuesta, sino compasión, acogimiento, salvataje, pues uno siempre está en pie de superar las cosas, mas las ganas de sentir ayuda sin pedirla es la que nos completa como seres humanos, definidos como un ente social.....


MUY BUENO TU BLOG

MagnoliaNegra dijo...

Bien curiosa la señorita magnolia, me parece, ese el espíritu necesario para no caer en la abulia.
son viajes psicotrópicos nada más, recomendados una vez al año mínimo, y cuando estes de buen animo.
Me lo recomendo el doctor.jajajaja
saludos!!!
Magnolia N.

Unknown dijo...

gracias por tu post, pero considero que tú haces más poesía que yo (sólo que escrito en rima libre), en el fondo mi blog es de comentarios políticos, lo que pasó en ese instante fue una volada del momento, pero si ves algún artículo anterior (te recomiendo Chile quiere a sus niños) te darás cuenta el giro que en realidad tiene el blog (a lo mejor lo tengo mal logrado)